Blog · 22 de octubre de 2026

Pasear al perro con calor: cómo evitar el golpe de calor

Prueba del asfalto, mejores horas, agua y cómo reconocer un golpe de calor en tu perro. Lo que conviene saber para pasear con seguridad cuando aprieta el calor.

Perro con arnés negro y collar verde refrescándose dentro de una acequia de agua durante un paseo

En Catalunya el calor llega pronto, se queda y no entiende de calendario: hay días de sol fuerte incluso bien entrado el otoño. Para un perro, pasear con calor no es solo una cuestión de comodidad; mal gestionado, puede acabar en un golpe de calor, que es una urgencia veterinaria. La buena noticia es que casi siempre se puede evitar con unos hábitos sencillos.

Por qué el calor les afecta más que a nosotros

Los perros no sudan como las personas. Regulan la temperatura sobre todo jadeando, y un poco a través de las almohadillas. Cuando el aire es muy caliente o húmedo, el jadeo es menos eficaz y el cuerpo acumula calor más deprisa.

Tienen más riesgo los perros de hocico corto (bulldog francés, bulldog inglés, pug, bóxer...), los cachorros y los mayores, los que tienen sobrepeso, los de pelo muy denso u oscuro, los que sufren problemas cardiacos o respiratorios y los muy activos que no saben parar, como los obsesionados con la pelota. Si tu perro encaja en alguno de estos grupos, extrema las precauciones.

La prueba del asfalto

Antes de salir, apoya el dorso de tu mano en el suelo durante cinco segundos. Si no puedes aguantarlo, es demasiado caliente para sus almohadillas. El sol calienta el asfalto, la arena y las baldosas oscuras mucho más que el aire, y las quemaduras pueden aparecer aunque la temperatura ambiente no parezca extrema. Busca tierra, hierba y sombra.

Si tu perro cojea, se lame las patas, tiene las almohadillas rojas o con ampollas después de un paseo, llama a tu veterinario.

Horarios y duración

En verano, lo mejor es pasear a primera hora de la mañana y cuando el sol ya se ha puesto. Evita las horas centrales y las primeras de la tarde. Ojo, porque al caer el día el suelo sigue caliente durante un buen rato: haz la prueba de la mano también entonces.

Acorta los paseos, rebaja el ritmo y deja los juegos intensos (pelota, carreras, correr junto a la bici) para otro momento. Un paseo de olfato, tranquilo y por la sombra, cansa la cabeza sin sobrecalentar el cuerpo.

Agua: siempre contigo

Lleva agua y un cuenco plegable y ofrécela a menudo, en pequeñas cantidades, sin obligarle a beber. Mojarle las patas, el pecho y la barriga con agua fresca ayuda a refrescarlo. Si se baña en una fuente, una acequia o un río, que el agua sea limpia, que veas el fondo y que no esté estancada.

Checklist del paseo de verano

  • Hora fresca: primera hora o después de la puesta de sol.
  • Prueba del asfalto con el dorso de la mano.
  • Ruta con sombra y, si puede ser, con agua cerca.
  • Agua y cuenco en la mochila.
  • Ritmo suave; para en cuanto veas que jadea mucho.
  • Arnés cómodo que no le dificulte respirar, y sin bozal cerrado que impida jadear.
  • Nunca lo dejes en el coche, ni siquiera "cinco minutos" y con las ventanillas abiertas, ni atado al sol en la puerta de un comercio.
  • Ten a mano el teléfono de tu veterinario y el de urgencias.

Golpe de calor: señales y qué hacer

Un golpe de calor puede aparecer deprisa. Fíjate en estas señales:

  • Jadeo muy intenso y rápido que no se calma.
  • Saliva espesa o muy abundante.
  • Lengua y encías muy rojas, o pálidas, grisáceas o azuladas.
  • Debilidad, tropiezos, desorientación.
  • Vómitos o diarrea.
  • Desplome o convulsiones.

Si ves cualquiera de ellas, es una urgencia: llama ya a tu veterinario o a urgencias veterinarias y ve de inmediato, sin esperar a ver si mejora. Mientras tanto, llévalo a la sombra o a un sitio fresco, mójalo con agua fresca, no helada, sobre todo el cuerpo y las patas, y facilita el aire con un ventilador o con el aire acondicionado del coche. Ofrécele agua si quiere beber, sin forzarle. Aunque parezca recuperarse, que lo vea un veterinario: las complicaciones pueden ir por dentro.

En verano, en Brava K9

Cuando llega el calor, un buen rato de agua también forma parte de la diversión. En el patio de nuestra guardería hay una pequeña piscina con aspersor de agua para que se refresquen. Y las familias reciben fotos y vídeos de sus peludos mientras tanto.

Si necesitas que alguien pasee a tu perro en esas semanas, cuéntanos cómo es, qué calor aguanta y si tiene algún problema de salud, para poder ajustar la ruta y el ritmo: ofrecemos paseos individuales y en grupo.

¿Te ayudamos?

Si quieres que tu perro disfrute del verano sin sustos, mira nuestros paseos o la guardería de día. Para consultar disponibilidad, reserva aquí o escríbenos desde contacto.

¿Hablamos de tu peludo?

Envíanos tu solicitud o escríbenos por WhatsApp. Las plazas son limitadas, así que mejor con antelación.

Reservar WhatsApp